Hoy en día el consumo forma parte de nuestras vidas, muchos de nosotros queremos tener el último modelo de Blackberry o de computador. Lo que no sabemos es que ese deseo es una necesidad creada por un sistema publicitario, es decir, ¿te gustaría tener en modelo un Ipad con el cual pasar el tiempo, si es que nadie lo tuviera y si es que no te lo mostraran como la tecnología mas avanzada de ahora? Según Tomas Moulian este deseo que sentimos hacia un bien determinado se termina convirtiendo en esclavitud, debido a que mucha gente haría lo que fuese necesario para obtenerlo, ya sea falsificándolo, robándolo, etc.
No todas las personas son capaces de comprar y/o utilizar los bienes y servicios ofrecidos en el mercado, debido a la situación económica de cada uno. Debido a lo mencionado anteriormente, se crearon instituciones para facilitar el consumo. Una de estas instituciones es el crédito, que dependiendo de tus ingresos y situación económica se crea una línea para que puedas consumir el bien y/o el servicio inmediatamente. Esto nos satisface una necesidad inmediata y nos produce placer momentáneo. En ese momento, hay algo de lo que no nos damos cuenta, que nos afecta nuestro futuro. Esto se produce debido a que al consumir inmediatamente no nos preocupamos de los gastos hasta que hay que pagarlos y a veces este gasto es mayor a nuestros ingresos.
Otro conflicto que produce el consumo es la aspiración a tener un bien y/o servicio. Aunque no es un problema para cualquier consumidor, si no para los que desean ser hedonistas. Los hedonistas son un tipo de consumidor, generalmente gente con mucho dinero, que su único interés es obtener los nuevos modelos de bienes y servicios, a pesar de tener el modelo anterior y sin importar su precio. El problema es cuando gente sin recursos quiere aspirar a tenerlo todo. Nosotros vivimos en una sociedad donde la propaganda nos muestra los bienes como belleza, confort y felicidad. Estás propagandas se encuentran distribuidas por todos lados, por lo que la gente con escasos recursos las ve, además de ver a todos los consumidores hedonistas con sus nuevos bienes. Tomás Moulián cuestiona ¿Cómo podemos esperar que la gente sin recursos viva en una sociedad donde el consumir es poder? El consumo es poder, porque hoy en día el dinero es poder. Según la lógica nacional el dinero otorga felicidad y poder. Está lógica también dice que el consumo alimenta el yo, es decir, es totalmente individualista y se olvida de los demás, se olvida de la solidaridad.
Como conclusión yo diría que al igual que en todos los ámbitos de la vida, el exceso del consumo esta mal, porque ¿Vale la pena tener tantos bienes y desperdiciarlos solo por querer tener un nuevo modelo? Muchas veces gente hace lo que fuera necesario para obtener estos bienes, ya sea legal o ilegalmente. Hay gente que piensa que al llegar a obtener todos los bienes y/o servicios obtendrá la felicidad, pero esa no es la verdad. Uno obtendrá la felicidad cuando uno este conforme con lo que uno tenga, por que de otro modo uno siempre aspiraría por más.
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