lunes, 13 de junio de 2011

Sewel Como Patrimonio de la Humanidad

¿Alguna vez has asistido a un patrimonio de la humanidad? ¿Has presenciado construcciones construidos hace mucho tiempo que todavía permanecen de pie? Pues, yo sí. Hace un par de semanas fui a Sewell, una ciudad minera que se empezó a construir en 1940.

En 1905 se autorizó la instalación en Chile de la empresa norteamericana Braden Copper Company, como encargada de explotar cobre en la mina El Teniente. A través de los años, el campamento y sus instalaciones fueron progresando debido al aumento de la producción de cobre, pasando a construir caminos, una planta concentradora, un tren que unía este lugar con Rancagua y un campamento. Este campamente fue el hogar de de miles de mineros, trabajadores y funcionarios que ejercían actividades relacionadas con el comercio, la salud, la educación y el entretenimiento. Su particular construcción en medio de la montaña dio a lugar a una ciudad llena de escaleras que se van adaptando a las condiciones del paisaje. El campamento Sewell creció y en su época de máximo desarrollo, 1968, hospedaba a 15.000 personas en 175.000 metros cuadrados construidos. Además contaba con importante equipamiento; hospital, club social, escuelas, teatro, iglesia y un bowling.

En 1960, la empresa comenzó a estudiar la posibilidad de trasladar la población de Sewell a Rancagua por los altos costos de la mantención del campamento. Esto se materializó entre el 68 y el 80. En 1970, empezaron las demoliciones del campamento, hasta que a alguien se le ocurrió que en quizás fuera mejor dejar el lugar intacto, a ver qué pasaba.
En 1998 el campamento Sewell fue declarado Monumento Nacional y fue incorporado por el Consejo de Monumentos Nacionales en la Lista Tentativa de bienes culturales de Chile a ser postulados como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO, la cual lo reconoció como tal por considerarla “un ejemplo excepcional de las ciudades ´implantadas´ por empresas industriales a principios del siglo XX en el mundo”.

Para que nosotros podamos visitar el campamento urbano de Sewell la empresa tiene que mantenerlo y arreglarlo. A pesar de tener unas construcciones increíbles, fueron construidas hace años, y hay que estar en constante trabajo con ella para que con el tiempo se sigan manteniendo en pie. De hecho, hoy en día vemos un 20 porciento de lo que era Sewell originalmente.

El problema sería cuando una persona como tú preguntá ¿Por qué mantener este lugar? ¿No es más fácil dejarlo tal como esta y ahorrarse tiempo y dinero? ¿Estas de acuerdo que inviertan tanta cantidad de dinero en reconstruir este lugar? ¿Vale la pena? La verdad es que en un principio para la empresa no era rentable mantener este lugar, por lo que no le interesaba mantenerlo. Pero cuando lo nombraron patrimonio nacional, la empresa no tuvo más remedio que mantenerlo y se aprovecharon de esta situación. La empresa no tuvo más remedio debido a que cuando un lugar es nombrado patrimonio de la humanidad, este no puede ser destruido.

Además ¿Quién no quiere visitar este precioso lugar? Sewell no son solo edificios, tiene cultura, valores, arte, trabajo, un paisaje precioso y mucha historia. Para construir este campamento se necesitó mucho trabajo y esfuerzo sobretodo siendo construida en una montaña y considerando que en aquellos tiempo no tenían la maquinaria y tecnología que tenemos hoy en día.

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